Nº 22 de la saca: teniente coronel Herrero Compañy, leal a la República y pasado por las armas

Las últimas décadas del s. XIX en España vieron, tras el reinado de Amadeo de Saboya, la Primera República de 1873 que llegó a su fin con el golpe de Estado del general Pavía, el pronunciamiento en Sagunto que a finales de 1874 trajo la restauración de Alfonso XII, la Constitución de 1876, el bipartidismo de conservadores y liberales y, tras la derrota frente a Estados Unidos, la pérdida de Cuba, Filipinas y Puerto Rico en 1898. Entre las invenciones de la época: la aspirina, la vacuna contra la rabia, el vehículo a gasolina, el teléfono, el calentador de agua a gas o el cinematógrafo. En aquellos años se publican las aventuras del Capitán Nemo en el Nautilus de Jules Verne, Tomás Bretón estrena en Madrid “La verbena de la Paloma”, Vincent Van Gogh pinta “Los girasoles” y en Bruselas nace el Art Nouveau.

Arturo Pedro Nolasco Herrero Compañy nació un 23 de noviembre de 1881 en el nº 1 del carrer Sant Pere de Benilloba. Su padre, Daniel Herrero Martínez, era Secretario del Ayuntamiento como aparece reflejado en una curiosa certificación sobre sellos municipales de 1876, firmada por el Alcalde Joaquín Ignacio Ivorra y el Secretario (1). Al parecer Daniel fue destituido en los vaivenes políticos nacionales y locales de 1887 lo que, unido a la muerte de su esposa y uno de sus hijos, llevaría a que la familia Herrero Compañy se mudase a Barcelona donde Daniel emprendería una carrera judicial. 

Los orígenes de Sofía Compañy Sáenz, su madre, se encuentran en Carmona (Sevilla) y Benilloba, rama que lleva hasta los Ivorra, Reja (Reig) y Company de Benifallim, así como los Mira, Beltran y Jouver de Xixona (segunda mitad del s. XVI). El abuelo de Daniel fue Onofre Martínez, nacido en Chiva (Valencia), que desde 1823 ocupaba aquí el puesto de Procurador Patrimonial del señorío de Revillagigedo, según la admirable investigación de Elia Gozálbez Esteve. Descendientes remotos de aquellos Herrero Compañy seguimos pisando las aceras de Benilloba. El linaje Herrero benillobense viene del matrimonio Herrero Peres que llegó de Bocairent hacia 1760, una saga de maestros canteros entre cuyas obras se encuentra la Canal del Barranc de Cuixot y cuyo último albañil en activo fue Vicente Herrero Plá, fallecido en 1975.

Mi interés en la historia de Benilloba me llevó a descubrir la existencia del Teniente Coronel Herrero Compañy gracias a las investigaciones de E. García-Municio sobre la Masonería, E. Mollá Carchano y H. Raguer, esta centrada mayormente en la figura histórica del General Domingo Batet Mestres. 

Inauguración de las obras de “Grup Escolar Collaso Gil”, Barcelona, 6 marzo 1932. En 1ª fila: el 2º es Jaume Aiguader, alcalde de Barcelona; Francesc Masià, presidente de la Generalitat; general Batet, capitán general de la Cuarta División, Ventura Gassol, conseller; detrás, entre ambos, comandante Herrero Compañy. (Arxiu Fotogràfic de Barcelona (AFB) – Autores: Sagarra Plana, J.M. y Torrents Roig, P. L.)

De estudiante a teniente coronel

Tras entrar en la Academia de Infantería de Toledo en 1899, Arturo Herrero Compañy inició una carrera militar como segundo teniente de Infantería que le llevaría a Palma de Mallorca, Melilla y Otumba (África), Barcelona, Madrid y Burgos, principalmente. Capitán en 1912, ascendió al empleo de comandante de Infantería por méritos de guerra en 1925 con antigüedad de 1922 y de teniente coronel, ya en 1935. A lo largo de sus 34 años de carrera militar recibió múltiples condecoraciones como Medalla de Melilla (1910), Cruz de 1ª clase del Mérito Militar con distintivo rojo (1912), Cruz de 1ª Clase del Mérito Militar con distintivo blanco (1920) o Medalla de 1ª clase de la Cruz Roja española (1934) (2). Según las anotaciones en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, Arturo ejerció funciones de profesor, instructor, abanderado del batallón, ayudante del batallón, capitán cajero o ayudante de campo en jefe y también fue nombrado vocal, defensor y fiscal en diversos Consejos de Guerra.

Su padrinos de nacimiento fueron Mª Dolores Barrachina Vila, la senyoreta, y uno de sus hermanos cuyo nombre compuesto llevaba y, según su hoja militar, continuó visitando su pueblo. En 1934 había contraído matrimonio con Amalia Abreu Cens en el Mas Roquer de propiedad familiar, evento recogido en La Vanguardia de 30 mayo (sección «Vida de Sociedad») (3), al igual que la despedida de soltero del día anterior, publicaciones que denotan el espacio social en el que se desenvolvía Arturo. Su carrera profesional no pasó desapercibida y recibió el homenaje de nuestro pueblo cuando el Ayuntamiento de Benilloba, en acta de 12 diciembre 1935, le dedicó la actual plaça de la Font:

12 dic. 1935, Arxiu Municipal de Benilloba

 “Sin dilación se acuerda dedicar al Teniente Coronel, Ayudante de Campo del General Batet, Jefe del Cuarto Militar del Presidente de la República, D. Arturo Herrero Compañy, la hoy Plaza de la Fuente, la que se denominará en lo sucesivo “Plaza de Arturo Herrero”, por tratarse de un militar distinguido a quien el vecindario le estima y quiere y ser además nacido en esta Villa.”

Bajo el sobrenombre de Cavour (posible homenaje al conde de Cavour, diplomático y artífice de la unificación de Italia), Arturo Herrero Compañy fue un miembro activo de la masonería española, primero en Barcelona (Logia Fénix nº 381) y como miembro fundador de“Los Hijos de la Africana” de Melilla en 1922. En la fundación de la logia destacaron los militares, hecho representativo del rol que tuvo esa zona en la época, para ser después objeto de extrema vigilancia por los mandos y cerrar sus puertas con Arturo como presidente. En mis lecturas resuenan los ecos de la Guerra del Rif y el desastre de Annual, acciones sangrientas en pos de la “civilización” y la colonización del territorio marroquí (4). Al general Batet también se le acusaría, sin pruebas, de ser masón, otro de los argumentos utilizado durante la dictadura franquista para apuntar a una supuesta conspiración judeo-masónica como responsable de males patrios.

Según el Anuario Militar de España, en 1928 el ya comandante de Infantería Herrero Compañy ejercía como ayudante del general Rodríguez Pedré. En diciembre de 1931 es nombrado ayudante de campo del general Batet Mestres, al mando de la IV División Orgánica y Comandancia de Barcelona desde el mes anterior, y así fue relatado en La Vanguardia

Ayer tomó posesión de su cargo de ayudante del general Batet, nuestro particular amigo el comandante de Infantería don Arturo Herrero Company, quien fué presentado a los periodistas por el mismo comandante militar jefe de la división.

El señor Herrero, con la amabilidad en él característica, dedicó a la Prensa frases de afectuoso elogio y se ofreció a los reporteros en su nuevo cargo. (5)

Visita del coro “Cantigas da Terra”, Barcelona, 27 mayo 1934. Retrato de grupo, en 1º fila está el general Batet y sentado a la izda del estandarte, el comandante Herrero Compañy. (AFB – Autor: Pérez de Rozas, C.)

Los sucesos de 1934

Un 23 de septiembre se declara el estado de alarma en toda España, tras conocerse la formación del nuevo gobierno de Lerroux el 3 de octubre se declara la huelga general, en Asturias y Madrid militantes y obreros de izquierda se levantan contra el gobierno de centro-derecha y el día 5 el gobierno se plantea declarar el estado de guerra. El general Batet está en contacto con el Presidente Alejandro Lerroux y el Ministro de la Guerra, Diego Hidalgo Durán, y se niega a recibir órdenes del asesor ministerial Francisco Franco. A pesar de haber logrado la autonomía bajo la II República, Lluís Companys, presidente de la Generalitat de Catalunya, declaró pasadas las 20 h.: 

“En aquesta hora solemne, en nom del poble i del Parlament, el Govern que presideixo assumeix totes les facultats del Poder a Catalunya, proclama l’Estat Català de la República Federal Espanyola…”

Batet no atendió el requerimiento de ponerse al servicio de la Generalitat, proclamó el bando del estado de guerra y a través de un plan de actuación rápido y eficaz, con uso de mínima violencia -a diferencia de la brutalidad liderada por el coronel Yagüe en Asturias-, logró que Companys se rindiese en la madrugada del 7 de octubre. Buques de guerra y legionarios enviados por Franco y no solicitados por Batet llegarían al puerto de Barcelona una vez controlada la revuelta, imágenes que serían útiles en la campaña difamatoria contra el general orquestada por Franco. Según el historiador H. Raguer, Franco se apropiaría de los legajos sobre las conversaciones de Batet, Franco e Hidalgo en torno a los hechos de los días 5 y 6 de octubre de 1934, combustible para la detestable leyenda negra que perseguiría al general Batet. El odio manifiesto que sentía Franco hacia Batet se iniciaría por las críticas que Batet, a la sazón coronel, dirigió al entonces comandante Franco:

“Oficial como éste, que pide la laureada y no se le concede, donde con tanta facilidad se ha dado, porque sólo se realizó el cumplimiento de su deber, ya está militarmente calificado” (6)

Son palabras parte del Expediente Picasso, dirigido en 1923 al Ministro de la Guerra, Niceto Alcalá Zamora, sobre la degradación profesional y moral de oficiales del Ejército español en Marruecos que llegaría a implicar al mismo rey Alfonso XIII.

Llegada del embajador Pita Romero a Barcelona para recibir al cardenal Pacelli (futuro Papa Pío XII) 1 nov. 1934. En la 1ª fila: el 2º es el comandante Herrero Compañy; el capitán del crucero República; el ministro embajador Leandro Pita Romero; Domingo Batet Mestres, general de la Cuarta División Orgánica; Francisco Jiménez Arenas, presidente de la Generalitat; y delante, el alcalde Josep Martínez Herrera. (AFB – Autor: Pérez de Rozas, C.)

El general Batet recibiría la Gran Cruz de San Fernando (la laureada) por los hechos de octubre 1934 que significarían el fin de su carrera en Cataluña. Desafortunadamente no son conocidos los detalles de la participación del comandante Herrero en el que sin duda se apoyaría firmemente el general Batet como indica la estrecha relación profesional que les unió durante años en Barcelona, Madrid y Burgos. A diferencia del famoso Fondo documental Batet, localizado en el Monestir de Poblet, no conozco documentación manuscrita de mi admirado teniente coronel donde anotase su percepción de los hechos en que participó. El escritor García-Municio de Lucas en su reciente estudio sobre el Ejército y la Masonería refiere en la hoja de Herrero Compañy: 

“Durante los sucesos de octubre de 1934 ‘prestó servicios extraordinarios contribuyendo con su distinguida actuación al restablecimiento del orden’”.

Alcalá Zamora, Presidente de la República desde finales de de 1931, nombraría al general Batet Jefe del Cuarto Militar de la Presidencia en marzo de 1935, cargo que desempeñaría hasta su relevo por Manuel Azaña Díaz, -historiadores se refieren al resentimiento hacia Batet tras su detención en Barcelona-. Batet y Herrero acompañaron al presidente Alcalá Zamora en sus desplazamientos oficiales e incluso compartirían el descanso estival en La Granja.

Burgos, junio de 1936 

Cinco semanas antes del fallido golpe de Estado que llevaría a España a la Guerra Civil, Batet fue nombrado jefe de la VI División Orgánica, cargo nada envidiable dentro del ambiente golpista que predominaba en Burgos y Pamplona. En esta ciudad había una brigada dirigida por el general Mola Vidal, El Director de la conspiración y del que tenía fuerte sospechas el gobierno republicano presidido por Casares Quiroga. Ambos militares se vigilaban mutuamente y hay constancia de varias reuniones, una en el Monasterio de Irache un 10 de julio, acompañados de sus ayudantes de campo, teniente coronel Herrero Compañy y comandante Emiliano Fernández Cordón. H. Raguer relata en su obra “El general Batet” que Batet ya sabía que Mola iba a sublevarse y Mola sabía que Batet se mantendría leal a la República, aquel quería convencer a Mola de la locura que supondría cualquier movimiento militar y al final de la reunión Batet le pidió su palabra de honor de que no se sublevaría, algo que Mola concedió al referirse a no estar comprometido “en ninguna aventura”. 

En sus memorias Martínez Barrio, presidente tras la huida de Casares Quiroga, reconstruyó la conversación que mantuvo con Batet la noche de 18 de julio de 1936:

“Hablaba el infortunado y caballeroso general Batet.

-Don Diego, mi subordinación y adhesión a la República es la de siempre. Donde estaba, estoy, a disposición del gobierno y del poder legítimo. Lo triste es que aquí ya no soy nada, y mi autoridad ha quedado reducida a la que ejerzo sobre alguno de mis ayudantes.”

Ni argumentos ni amenazas lograron convencer a Batet que a traición fue detenido junto a Herrero y conducidos ambos primero al cuartel de San Marcial y un 26 de julio de 1936 a la Prisión Central de Burgos. A pesar del supuesto aprecio generalizado y las múltiples gestiones en su favor, la influencia de Franco llegó más lejos pues firmó su expulsión del ejército en diciembre. El general Batet sería ejecutado en Burgos el 18 de febrero de 1937, dos días después de que Franco anotase “enterado” en la sentencia del consejo de guerra que le condenó a pena de muerte por adhesión a la rebelión. Entre sus defensores, Miquel Ribas de Pina, coronel de Artillería que sería relevado de su cargo de forma fulminante y con retroactividad tras incluir en sus conclusiones y solicitud de absolución de Batet el art. 237 del Código de Justicia Militar:

“Son reos del delito de rebelión los QUE SE ALCEN EN ARMAS contra la Constitución del Estado Republicano, contra el Presidente de la República, la Asamblea Constituyente, los Cuerpos Colegisladores o el GOBIERNO CONSTITUCIONAL Y LEGÍTIMO”.  

Arturo Herrero Compañy no tuvo derecho a juicio ante ningún tribunal pues tras la negativa a unirse al “movimiento redentor” acabaría en el penal de Burgos del que sería “sacado” para ser fusilado. De un libro a otro varía la teoría sobre el lugar del asesinato y de los restos de Arturo Herrero Compañy:

“Batet era el jefe de la División de Burgos y se opuso al alzamiento por lealtad a la República… pero sus subordinados rebeldes le detuvieron. Y gracias: su coronel ayudante, Herrero Company, fue asesinado por los oficiales golpistas y arrojado a una cuneta” (relato de Xavier Lacosta) (7).

Detención de su Ayudante Sr. Herrero. Este, a pesar de la negativa del Director de la Cárcel de Burgos a entregarlo, unos individuos consiguen llevárselo y al día siguiente aparece muerto” (palabras de Trinidad Lacanal, antiguo ayudante del general Batet). “Su ayudante, Herrero, detenido, fue asesinado al día siguiente y hallado a pocos metros del Penal” (palabras del yerno del general Batet, Francesc Carbó) (8). 

Las fosas en el monte de Estépar (Burgos)

Un 6 de febrero sonó el teléfono en casa, me llamaba un investigador de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos (ARMH) para comunicarme que los restos de mi héroe de Benilloba por excelencia habían sido probablemente localizados en el monte de Estépar de Burgos. Fue una conversación cargada de emoción y respeto por el Teniente Coronel Herrero y los miles de defensores de la Libertad y la Democracia que por sus principios fueron fusilados y abandonados en arrabales y cunetas de tantos pueblos de España. Por aquel entonces descubría yo “Monte de Estépar. Tras los pasos de la memoria”, una iniciativa en torno a la recuperación de la memoria histórica, la exhumación y la dignificación de fosas comunes dispersas en el paraje del monte de Estépar en Burgos. Fue un esfuerzo de la Coordinadora por la Recuperación de la Memoria Histórica de Burgos (CRMH), el Centro de Creación Contemporánea Espacio Tangente y la Asociación Cultural Denuncia. 

He podido ojear parte del expediente de Arturo en la Prisión Central de Burgos donde consta:

“Expediente procesal de Arturo Herrero Companys 235/6/1  Natural de Benilloba Provincia de Alicante – vecino de Burgos Provincia de Burgos, hijo de Daniel y de Sofía, edad 54 años  profesión Tte Coronel de Infantería, instrucción tiene   estado casado   hijos  núm de éllos-,  antecedentes-  ingresa por – vez, Domicilio Capitanía general.  Libertad.

26 julio 936. Vicisitudes. Ingresa en esta Prisión, procedente de la calle, entregado por la fuerza armada, en concepto de detenido, a disposición de la autoridad, con orden de la superioridad, a quien se participa”

9 sepbe. 936: Es puesto en libertad este detenido en virtud de Orden que se une al expediente del penado Félix López Echezarreta” (9)

Artículo de P. Pérez Barredo publicado en el Diario de Burgos de 4 nov. 2018

Una saca es una falsa excarcelación que dicta el responsable de una prisión con orden de la autoridad militar y el destino no es la “Libertad” anotada en el expediente de Arturo sino la muerte por un tiro descerrajado en el cráneo. Investigadores apuntan que las sacas en Burgos empezaron un 2 de agosto para terminar en 12 de octubre y en el paraje de Estépar llegarían al menos hasta 13 con un total de 285 ”liberados”. 

Los nombres de todos los individuos que sufrieron la saca de ese fatídico día, 9 de septiembre de 1936, se anotarían en el expediente de una misma persona, Félix López Echezarreta, que también fue asesinado. Gracias al formidable trabajo de investigación llevado a cabo por un equipo multidisciplinar de la Coordinadora CRMH de Burgos y la Sociedad de Ciencias Aranzadi, bajo la dirección del antropólogo forense Francisco Etxeberria Gabilondo y del arqueólogo burgalés Juan Montero, se sabe que la fosa nº 3 de Estépar -entre las cuatro exhumadas en 2014-2015, con un total de 96 cuerpos- estaba compuesta por 27 individuos asesinados a tiros el mismo día. La identidad del primero de sus miembros, Plácido Pérez Barriuso, fue determinada gracias a la alianza con una inscripción que logró mantener oculta y la identificación del ADN familiar (10) cuyo detalle puede conocerse en el blog https://cronicasapiedefosa.wordpress.com.

En“Identificados otros cuatro fusilados en Estépar cuyos expedientes decían que habían muerto enfermos en prisión” (11), un artículo publicado en el Diario de Burgos sobre la fosa nº 3, el periodista Pérez Barredo recoge:

“Y se han topado con que aquella fue una saca bien especial, porque a excepción de uno, el resto de los individuos ya estaban en la prisión antes de la sublevación militar de julio de 1936 que desencadenó la sangrienta represión… Esto es, eran presos comunes, sí, pero fueron depurados por su ideología.

Pero estaba la excepción, el número 22. Ese no era preso común ni tenía ideas izquierdistas. Se trata, nada menos, que de un militar. Y no de uno cualquiera: completaba esa saca el teniente coronel Arturo Herrera Company, el ayudante de Domingo Batet, el general que se mantuvo leal a la República. Herrera también; eso, y el hecho de que era masón, fueron argumentos suficientes para que fuera pasado por las armas y malenterrado en Estépar. Desde la CRMH de Burgos esperan que en los próximos meses las muestras de los 22 fusilados que completaban la fosa den resultados positivos una vez cotejados con los familiares que, tras arduas pesquisas, han conseguido ser localizados por todo el país…”

Como sobrina bisnieta tercera que soy de Arturo hubiese sido un honor ayudar a la identificación de los restos marcados con el nº 22 -el lugar que ocupa el teniente coronel Herrero Compañy en la saca de la Prisión Central de Burgos del 9 de septiembre de 1936-. Sin embargo, el equipo de expertos del Laboratorio de Medicina Legal y Forense de la Universidad Politécnica del País Vasco descartó que mi ADN llegase a ser útil, dada la distancia en nuestro parentesco. Aún así, gracias a mi afición a la genealogía, llevo tiempo contribuyendo en mi humilde medida a las investigaciones de la ARMH, especialmente con Chus Barcina de la CRMH de Burgos, a la búsqueda de los descendientes vivos de Daniel Herrero Martínez y Sofía Compañy Sáenz que desde Barcelona nos han devuelto a tierras valencianas, Sueca y la ciudad de Valencia. Mientras no se logre la identificación mediante ADN familiar los restos del Teniente Coronel Herrero seguirán descansando en el columbario construido en el cementerio de Estépar (Burgos).

El ministro de la Marina, Juan José Rocha, estrecha la mano del general Domingo Batet, ante el saludo del comandante Herrero a la dcha, plaça del Portal de la Pau, Barcelona, 28 oct. 1934. (AFB – Autor: Pérez de Rozas, C.)

Tras el olvido en que ha caído la figura de Arturo Herrero Company he considerado mi obligación contribuir a iluminar su memoria en el 83ª aniversario de su muerte con la esperanza de que otras personas e instituciones asuman también el deber cívico y social de la memoria histórica. Sirva la publicación de este artículo como simple homenaje a un notable benillobense que, a pesar de haber nacido en un pueblo pequeño de “provincias”, logró entrar a formar parte de los reducidos círculos de poder político y militar en España y tuvo un papel excepcional en destacados momentos de nuestra dramática y dolorosa historia reciente. 

Mercedes Camps Herrero

Benilloba, julio de 2019


Notas al pie:

  1. Gozálbez Esteve, Elia: El Señorío de Benilloba. Obra social de la Caja de Ahorros de Alicante y Murcia, Alcoi, Gráficas Ciudad, S.A., 1985, pág. 211.
  2. Diario Oficial del Ministerio de la Guerra, 17/11/1912, pág. 452, http://bibliotecavirtualdefensa.es/BVMDefensa/i18n/catalogo_imagenes/grupo.cmd?path=9330
  3. La Vanguardia, Edición de 30 mayo 1934, pág. 8 http://hemeroteca.lavanguardia.com/preview/1934/05/30/pagina-8/33158160/pdf.html 
  4. García-Municio de Lucas, Ezequiel Ignacio: Militares ilustrados, liberales y masones (de 1782 a 1936), Ediciones del Arte Real, 2018.
  5. La Vanguardia, Edición de 2 diciembre 1931, pág. 11 http://hemeroteca.lavanguardia.com/edition.html?bd=02&bm=12&by=1931&x=46&y=12&page=2 
  6. Raguer, Hilari: El general Batet. Biblioteca Abat Oliba, Publicacions de l’abadia de Monstserrat, 2012, pág. 64. 
  7. Lacosta, Xavier: Batet, Franco y Ribas de Pina. http://cort.as/-K9PU, acceso en junio 2019 
  8. Ibidem nota 6, Raguer, H…: El general Batet, pág. 287.
  9. Sign. P.C.B – 236/9 Prisión Central de Burgos Caja nº 235, Expte. nº 6, Herrero Companys, Arturo. 
  10. Arroita Lafuente, Aiyoa y Domínguez Varona, Jesús Pablo: Plácido Pérez Barriuso, el primer identificado de las fosas de Estépar, http://xurl.es/7tbl9
  11. Pérez Barredo, R. “Identificados otros cuatro fusilados en Estépar cuyos expedientes decían que habían muerto enfermos en prisión”, Diario de Burgos de 4 nov. 2018 http://cort.as/-K9PH

Bibliografía completa

  • Arroita Lafuente, Aiyoa y Domínguez Varona, Jesús Pablo: Plácido Pérez Barriuso, el primer identificado de las fosas de Estépar, http://cort.as/-K9PP.
  • García-Municio de Lucas, Ezequiel Ignacio: Militares ilustrados, liberales y masones (de 1782 a 1936), Ediciones del Arte Real, 2018.
  • Gozálbez Esteve, Elia: El Señorío de Benilloba. Obra social de la Caja de Ahorros de Alicante y Murcia, Alcoi, Gráficas Ciudad, S.A., 1985.
  • Lacosta, Xavier: Batet, Franco y Ribas de Pina, http://cort.as/-K9PU.
  • Moga Romero, Vicente y Perpén Rueda, Adoración: Orígenes ideológicos de los talleres masónicos contemporáneos en Melilla: Militares y Masonería (1893-1927), Universidad de Granada.
  • Pérez Barredo, R. “Identificados otros cuatro fusilados en Estépar cuyos expedientes decían que habían muerto enfermos en prisión”, Diario de Burgos de 4 nov. 2018 http://cort.as/-K9PH.
  • Raguer, Hilari: El general Batet. Biblioteca Abat Oliba, Publicacions de l’abadia de Monstserrat, 2012 (Con mi especial agradecimiento).
  • Hemerotecas y archivos:
    • Anuario Militar de España
    • Arxiu, Ajuntament de Benilloba
    • Diario Oficial del Ministerio de la Guerra
    • La Vanguardia
    • Las Provincias

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